Posted on Jue, 26 Feb 2026, 11:58
Jefes ejecutivos de convenios relacionados con la biodiversidad (de izquierda a derecha): Enrico Perotti, secretario de la CIPF; Martha Rojas Urrego, secretaria ejecutiva de la Comisión Ballenera Internacional; Jyoti Hosagrahar, subdirectora de la Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO; Amy Fraenkel, secretaria ejecutiva de la Convención sobre las Especies Migratorias; Astrid Schomarker, secretaria ejecutiva del Convenio de Diversidad Biológica (CDB); Jihyun Lee, subsecretaria ejecutiva del CDB; Haruko Okusu, Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres; Kent Nnadozie, secretario del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, y Musonda Mumba (en pantalla), secretario general de la Convención sobre los Humedales / Convención de Ramsar.
Roma, 20 de febrero de 2026 — Los jefes ejecutivos de los principales convenios mundiales relacionados con la biodiversidad se reunieron la semana pasada en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma, con motivo de la reunión de 2026 del [Grupo de enlace de los Convenios relacionados con la diversidad biológica (CDB)][. La sesión, presidida por Enrico Perotti, ]secretario del Convenio Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), subrayó el compromiso renovado con la acción mundial coordinada en materia de biodiversidad, sanidad vegetal y desarrollo sostenible en un momento en que las presiones medioambientales siguen intensificándose.
El CDB, creado para fortalecer la cooperación, promover sinergias y mejorar la eficacia de los convenios relacionados con la biodiversidad, sirve de plataforma para el intercambio regular de información, el desarrollo de capacidades, la alineación estratégica y las iniciativas conjuntas, respetando plenamente los mandatos y las estructuras de gobernanza distintivos de cada convenio. La reunión de alto nivel de este año puso de relieve el creciente reconocimiento de que la salvaguardia de la biodiversidad requiere no solo voluntad política, sino también colaboración operativa entre todos los sectores. La reunión también destacó la importancia de aumentar la promoción y la asignación de recursos específicos para la protección de la biodiversidad.
Entre los participantes se encontraban altos representantes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB); el Convenio sobre las Especies Migratorias (CMS); la Comisión Ballenera Internacional (CBI); el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA); el Convenio sobre los Humedales (Convención de Ramsar), la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y la Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO (WHC).
La salud vegetal en el centro de la protección de la diversidad biológica
La reunión de alto nivel del CDB brindó a la Secretaría de la CIPF la oportunidad de concienciar sobre la importancia fundamental de la salud vegetal para mejorar el medio ambiente, lograr ecosistemas más saludables y proteger de forma sólida la biodiversidad. Dado que las plagas vegetales causan pérdidas económicas por valor de unos 220 000 millones de dólares estadounidenses al año en todo el mundo, Perotti reafirmó el compromiso inquebrantable de la CIPF con la protección del medio ambiente, los bosques y la biodiversidad, así como con el fortalecimiento de la resiliencia de los ecosistemas mediante su labor de establecimiento y aplicación de normas. Los países adoptan las normas de la CIPF, como las relativas a los requisitos de notificación de plagas, el mantenimiento de zonas de producción libres de plagas y el establecimiento de sistemas nacionales de vigilancia para prevenir la propagación de plagas que podrían afectar al medioambiente y la biodiversidad.
La reunión también permitió a la CIPF y al CDB reforzar su compromiso compartido con la gestión medioambiental, ya que ambas convenciones están legalmente obligadas a proteger los recursos vegetales del mundo contra las plagas. A través de sus Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias (NIMF), la CIPF proporciona herramientas operativas y prácticas que ayudan a los países a avanzar en los objetivos del CDB, incluido el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal. Dado que las plagas invasoras se encuentran entre los cinco principales factores que provocan la pérdida de biodiversidad a nivel mundial, el apoyo de la CIPF es esencial para fortalecer la capacidad de los países de proteger la salud de las plantas y los ecosistemas.
La aplicación eficaz de las NIMF también contribuye al logro de las cuatro mejoras de la FAO, al salvaguardar la salud vegetal de manera que se refuerce la producción sostenible, se proteja la nutrición, se preserve el medio ambiente y se mejoren los medios de vida.
«La realidad es que las especies invasoras no se detienen en las fronteras y no respetan las líneas administrativas entre departamentos. Para proteger verdaderamente nuestro patrimonio natural, necesitamos un lenguaje común y una coordinación real y diaria a nivel nacional e internacional, que garantice que las autoridades medioambientales, agrícolas y comerciales trabajen realmente con el mismo manual», afirmó Perotti.
La CIPF se compromete a proporcionar herramientas prácticas que ayuden a los países a salvar estas diferencias. «Cuando armonizamos nuestras políticas y trabajamos como un frente unificado, no solo estamos gestionando las plagas, sino que estamos protegiendo la diversidad biológica que sustenta nuestro planeta», añadió.
De cara al futuro
Los miembros del CDB identificaron una dirección estratégica común destinada a traducir el diálogo de alto nivel en una acción internacional más cohesionada. Señalaron que las complejas presiones medioambientales actuales requieren una elaboración de políticas más integrada, en la que la conservación de la biodiversidad y la fitosanidad se traten como prioridades interrelacionadas en lugar de sectores aislados.
En la reunión se acordó mejorar las sinergias operativas entre los distintos convenios, alineando los objetivos globales con las estrategias nacionales de implementación. Mediante el fomento del intercambio regular de información y de iniciativas de desarrollo de capacidades mutuamente beneficiosas, el grupo pretende proporcionar a los países un enfoque más racionalizado de la gestión medioambiental, al tiempo que se refuerzan los vínculos técnicos y administrativos.